El martillo de bola tiene una cara plana y una bola: sirve para remachar, conformar chapa y golpear cinceles y punzones. En Europa también se llama martillo de mecánico o de ingeniero; en EE. UU. se escribe ball peen. Cabeza forjada, mango de madera o fibra de 260-330 mm.
| Peso | Uso típico | Mango |
|---|---|---|
| 100-200 g | Precisión, instrumentos | Madera |
| 300 g | Montaje ligero, chapa | Madera |
| 500 g | Taller general (tamaño más vendido) | Madera o fibra |
| 800 g | Golpeo pesado | Fibra |
| 1 kg (bajo pedido) | Mantenimiento industrial | Fibra |
Es el mismo martillo. Los talleres europeos piden «martillo de mecánico» y los catálogos lo listan como «de bola»; la forma no cambia: cara plana y bola.
Una cabeza forjada es más densa que una fundida y mantiene el ojo bajo golpes repetidos. El punto débil es la unión: cuña más epoxy aguanta mejor que un ajuste por fricción.
La madera absorbe vibración; la fibra resiste el sobre-golpe y la humedad, por eso las flotas de alquiler y los mercados húmedos la prefieren.
En taller mecánico se usan dos: 300 g para control y 500 g para piezas agarrotadas. En chapa, la bola estira y conforma paneles, por eso la cara debe estar pulida y no pintada. Para compradores de herramienta manual: cabeza forjada, cuña con epoxy y ojo alineado importan más que la etiqueta.
Comparado con el martillo de bola, el martillo de mecánico con mango de fibra es el que piden flotas de alquiler y mercados húmedos; el de madera lo prefieren los talleres que valoran absorción de vibración. Ambos se fabrican de 100 a 800 g.
Ninguna: son nombres comerciales del mismo patrón, cara plana y bola, de 100 a 800 g.
300 g y 500 g cubren la mayoría del trabajo; 500 g es el tamaño de volumen.
La gama estándar llega a 800 g; 1 kg bajo pedido.
Sí, marcado láser y cajas impresas desde 500 unidades por modelo.